Trilogía Desgracia
Cuenta la leyenda que cada 100 años, Mongnan, el dios de los eventos desafortunados y los desastres naturales, emerge de las profundidades de la oscuridad para entretenerse con los humanos. En su juego siniestro, Mongnan elige a un ser humano para llevar a cabo una misión crucial en la Tierra: un evento desafortunado que puede tomar la forma de una guerra, un genocidio, la despoblación de un territorio o catástrofes naturales. Este humano es conocido como Desgracia y llevará consigo esta carga desgarradora hasta que la tarea impuesta por Mongnan llegue a su inevitable conclusión. Geonha es una pequeña isla de Corea del Sur, con no más de 1.000 habitantes, la mayoría de ellos, adultos que se han aferrado a su hogar a pesar de la implacable sucesión de tragedias que han asolado la isla en los últimos cuatro años. Emily Whitman, una abogada inglesa de 29 años, atraviesa el dolor de una traición amorosa que la lleva a tomar la audaz decisión de mudarse a la Isla Geonha. Su llegada se produce en el marco de una investigación in situ y la implementación de un programa de repoblación, encargados por el bufete de abogados en el que trabaja. En Geonha, Emily se encuentra con un hombre profundamente involucrado en los asuntos de la isla, un hombre que lleva la carga de Desgracia. Su misión es la destrucción total de la isla, provocando calamidades y desdichas en sus habitantes con el objetivo de lograr su despoblación. A medida que pasa el tiempo, Emily descubre misterios que se entrelazan mientras que un creciente amor nace en su interior. Por su parte, Desgracia carga con la responsabilidad de ejecutar una tarea impuesta, pero su objetivo se ve amenazado por la intensidad de este amor imprevisto, un amor que desafía las inevitables fuerzas del destino y la fatalidad. ¿Podrá el amor prevalecer sobre la trágica misión de Desgracia?
¿Y si decides vivir tu vida como una película, un libro o una canción? Las 3 opciones son inspiradoras, vivir la vida como si fuera un gran relato, una historia digna de una película, un libro o una canción. Acariciar la vida como si fuera acabar luego de 120 minutos, después de la última hoja o del último acorde.
Una apasionante historia de amor nos recuerda que podemos soñar con una vida de emociones al límite, por eso amamos las historias de amor…